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Paardenbaai Aruba
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Conozcamos la manada: Rosalinda, Saturnina, Bonifacia, Eufrosina, Celestina, Sinforosa, Escapia, y Ambrosio. Visitemos juntos a estos ocho caballos, el pasado histórico reclamando un lugar casi olvidado de nuestra historia.

Paardenbaai (playa caballos) encarna una parte importante de la temprana historia de Oranjestad; un puerto natural que facilitó el comercio de caballos desde los principios de la conquista Española de América. Este trato de ganado y sobre todo de los caballos fue uno de los factores principales en el desarrollo del comercio y asentamiento del pueblo a las orillas de Paardenbaai. Por algo más tres siglos siguientes, el comercio de caballos fue muy importante para la isla de Aruba. Durante la conquista Española (1500) y después, durante el mandato Holandés de la Compañía de las Indias del Oeste (los años 1600 y 1700), periodo en que permaneció como rancho de ganado que facilitaba los proyectos de la colonización. Al comienzo del periodo colonial holandés (los años 1800 y 1900) fue disminuyendo esta función debido al establecimiento de nuevas industrias y de cultivos. Así, que por más de cuatro siglos un gran rebaño de ganado (principalmente caballos) fue pastoreado en Aruba por su accesibilidad de transporte marítimo a distintas partes del continente y el mar Caribe.

Los relatos históricos nos cuentan de rebaños de hasta miles de caballos, recorriendo por la isla. Testamento a la importancia fundamental de este período es el simple hecho de que a partir de este período en adelante y hasta la fecha, casi doscientos años después del cambio de nombre oficial de Playa Caballos a Oranjestad (1824), la ciudad en la bahía todavía sigue siendo llamado Playa y sus residentes Playeros, en el idioma local papiamento.

La importancia del mar Caribe y de Playa Caballos también es evidente en el color azul simbólico de los caballos, que sirve como un recordatorio de su viaje desde y hacia la isla. Un color azul profundo que todavía baña el piel del animal como si acabaran de salir dando pasos firmes hacía el pueblo y confrontándonos con esta rica identidad de nuestro pasado. Descarga el mapa de Oranjestad aquí.

Eufrosina

Conozcan a la yegua alegre Eufrosina, siempre disfrutando de todo lo que fluya de la Fuente de la vida. Paardenbaai (Playa Caballos), se basa en numerosos testimonios históricos de la temprana historia de Oranjestad. Por estos relatos nos enteramos de un comercio de caballos y de Ganado que empezó en el periodo Español (1500-1639). Aruba había sido considerada inicialmente como una “Isla Inútil” por los conquistadores, sólo para darse cuenta poco después de que la ubicación estratégica, la accesibilidad de su puerto natural, y la necesidad de ganado (especialmente caballos) para facilitar las misiones de conquista en Terra Firme, daba condiciones ideales para convertir a la Isla de Aruba en un rancho. Este también fue el caso en territorios vecinos, donde el intercambio de ganado y el comercio siguen existiendo hasta nuestros días entre los pueblos indígenas Wayuu de la península de la Guajira, así como los pueblos indígenas Caquetíos de la Península de Paraguaná.

Proyecto de arte público realizado por la artista local Osaira Muyale.

Patrocinada por El Gobierno de Aruba, La Oficina de Turismo de Aruba, y La Mondriaan Fund.

Rosalinda

Conozca a la Hermosa yegua Rosalinda, una criatura gentil, capaz de transformar obstáculos en oportunidades. El comercio del ganado y especialmente de los caballos fue una fuente de comercio para Aruba durante más de tres siglos. Paardenbaai encarna una parte esencial de la temprana historia de Oranjestad. Un periodo fundamental que tuvo como resultado el asentamiento y el nombramiento de este puerto natural. Uno de los relatos más remarcables de esta ocurrencia fue la del predicador holandés, Gerard B. Bosch, cuyo libro, Viaje en las Indias del Oeste es un documento importante del periodo colonial holandés. A través de su escritura elocuente se nos hace posible visitar Oranjestad alrededor de 1824, donde aprendemos cómo seguían trayendo a los caballos en barcos sólo para ser arrojados por la borda por los marineros fuertes. Una vez en la bahía, un caballo colocado estratégicamente incitaría a los demás a nadar hasta la orilla.

Proyecto de arte público realizado por la artista local Osaira Muyale.

Patrocinada por El Gobierno de Aruba, La Oficina de Turismo de Aruba, y La Mondriaan Fund.

Saturnina

Conozca a la yegua errante Saturnina, siempre en su propia órbita. Claramente femenina, ella es encantadora, sensible y muy capaz. Paardenbaai se basa en numerosos testimonios históricos que nos hablan del negocio próspero de caballos y ganado de nuestro pasado. El comercio inició durante el período español (1500-1639), durante el cual Aruba se encontró por primera vez con la colisión de culturas diversas. Está escrito en varios registros históricos que los pueblos indígenas de las Américas habían sido aterrorizados por los caballeros españoles, consideraban que eran criaturas híbridas monstruosas. Estas criaturas introdujeron cambios y transformaciones con ideas nuevas como el territorio, la explotación de la tierra y el desarrollo de la industria. Cambios que fueron impuestos a los pueblos indígenas como el de Aruba conocido por su existencia armoniosa. Hoy nos encontramos recuperando parte de nuestra identidad con la introducción de estos caballos simbólicos en el espacio público y con ellos capas y complejidades de nuestro pasado, que se vuelve a allanar. A través de este proyecto estamos creando la oportunidad para el diálogo dentro de nuestra comunidad. Símbolos socio-políticos colocados en el ámbito público cotidiano como una invitación abierta para aprender más sobre nuestro pasado.

Sinforosa

Conozca la yegua menos afortunada Sinforosa, la mártir de la manada siempre buscando problemas. Paardenbaai se basa en numerosos testimonios históricos que nos informan de la existencia y la importancia del comercio de caballos y ganado en nuestro pasado. Después de dos décadas de turbulencia y trastornos (1792-1816), período durante el cual la isla fue prácticamente desabastecida de ganado por los ingleses y franceses, Aruba pasó de nuevo a manos holandesas. Con el restablecimiento del dominio holandés en 1817, y el estado recién adquirido como colonia holandesa, se logró mayor estabilidad. Con este nuevo orden también llegaron condiciones desfavorables que provocaron la disminución significativa del comercio de ganado y caballos. Uno de los factores que condujeron a esto fue la privatización del comercio de ganado (esto por supuesto había estado ocurriendo durante más de dos siglos, pero ahora se hizo oficial y podría someterse a pago de impuestos debidamente). Otro factor determinante fue el cambio en las leyes de propiedad de la tierra de Aruba durante la Colonia, lo que permitió la propiedad privada de la tierra por primera vez y resultó en la venta de grandes parcelas. La división y el recinto de las tierras de pastoreo y estanques de agua dificultaron aún más el pastoreo y cría de ganado. El mayor obstáculo para el comercio de caballos eran los impuestos adicionales que hicieron del negocio de la cría de caballos y Ganado uno desventajoso. Por otra parte, con el descubrimiento de oro aluvial en Rooi Taki, se introdujo una nueva industria. Aruba se encontraba en ese momento bajo el hechizo de una fiebre del oro. A finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, el comercio de ganado continuaba con una disminución rápida y constante. Aruba se volvió dependiente principalmente de la minería de oro, la minería de fosfato, y el cultivo de aloe.

Ambrosio

Conozcamos al padrillo Ambrosio, héroe inmortal de la manada y símbolo de poder y nobleza. Paardenbaai, nos transporta a un pasado lleno de peligro y Aventura, un periodo donde navegaban piratas y corsarios por el mar Caribe haciendo de las suyas en la batalla por la supremacía naval entre los ingleses, franceses, holandeses y españoles. En su libro influyente, Aruba Pasado y Presente, Johan Hartog nos relata varias de estas aventuras históricas. En una de estas encontramos una expedición de la Compañía de Las Indias del Oeste (W.I.C) dirigida por Dirk van Uytgeest, que dejó de desembarcar en la isla por haber visto hombres amenazantes montados a caballo en la orilla del mar. Bajo el mando de la W.I.C. (West Indische Compagnie 1636-1792), los comandantes de la isla tenían como tarea la cría de Ganadería y Caballos. Esta cría y comercio de Ganado sería vista como el potencial económico principal para Aruba durante todo el periodo bajo el mando de W.I.C. Aruba fue visitada en varias ocasiones en este periodo y una de estas fue en el año 1642, cuando “nuestro” Peter Stuyvesant uso a la isla como escala en camino a sus cuantiosos asaltos a la Tierra Firme Española. Estos caballos eran lo que más les interesaban a los piratas ingleses y franceses, y la falta de un fuerte para protección de la isla facilitaba esta práctica menos honorable. Otra ocasión bien documentada fue la visita en 1668 por el notorio Capitán Morgan, históricamente conocido como el corsario más exitoso. En sus recuentos nos enteramos de la gran cantidad de caballos que se encontraban en la isla y la curiosa manía de los isleños a andar las mínimas distancias (50 pasos) a caballo. Esta familiaridad e interacción de nuestros ancestros con caballos y la abundante ganadería será una sorpresa para muchos.

Bonifacia

Conozca a la yegua afortunada Bonifacia, confiable, honesta y responsable hasta el punto en que tiene la tendencia a sacrificar sus necesidades por las de Paardenbaai, nos lleva a una época donde el espíritu de la comunidad, el trabajo duro y la fe formaban parte integral de la vida cotidiana en Aruba. Una de estas matriarcas notables conocida a través de la narración oral fue Ana Catharina Tromp, más conocida como Mama Grandi. Casada con Bernardino Silvester en 1764, eran considerados incuestionablemente como pilares de la iglesia de Alto Vista y respetados más allá del Distrito de Noord. Su sustento dependía principalmente del comercio y el intercambio de ganado. Su rebaño era de un tamaño considerable, lo que les sitúa entre los habitantes más ricos de la época. Los rebaños, en aquellos días, consistían principalmente de caballos, burros, vacas, ovejas y cabras y eran pastoreados por sirvientes que en aquel momento se traían de Colombia o África. El distrito de Noord, donde los asentamientos indígenas más antiguos se mantuvieron a lo largo de los siglos XVI y XVII, era una comunidad emblemática. En muchos sentidos, representa la huella del pasado indígena, así como los primeros habitantes criollos de la isla.

Celestina

Conoce a la potranca Celestina, sin pretensiones, piadosa y una verdadera samaritana. Paardenbaai, nos devuelve a una época donde había una abundancia de hierba ampliamente disponible para el ganado, el cual podía pastar libremente hacia las sabanas de la costa oeste, al norte de la isla. Especialmente en el Distrito Noord, donde la mayoría de las familias dependían principalmente de la ganadería, aprendemos de los lugares de pastoreo de rebaños específicos. Por ejemplo, nos enteramos de que los caballos pastaban cerca de Arashi, las vacas en la zona cercana a Ceru Muskita y Druif, y pequeño rebaños tales como ovejas y cabras al sur de las colinas de Alto Vista y Kurimiauw. Las tradiciones orales locales también nos presentan a Mama Largu, la hija de la respetada Mamanchi o Mama Grandi, quien nunca se casó ni tuvo hijos, pero sin embargo heredo una manada significativa. Ella es conocida por haber vivido una vida austera y sencilla a pesar de su riqueza. Abundan las leyendas sobre las monedas enterradas que se presume dejó por todo el distrito.

Escapia

Conozca a la yegua despistada Escapia, una criatura sensible y creativa, capaz de transformar las limitaciones en oportunidades fantásticas. Paardenbaai nos presenta esculturas simbólicas situadas dentro del ámbito público como símbolos expresivos de nuestro pasado accesible a todos para su interpretación. Seres poderosos que encapsulan capas de la identidad y la historia que quedan presentadas a través de obras de arte contemporáneo reclamando su lugar en el presente. El caballo representa el compañerismo, la resistencia, la victoria y la libertad. Mientras que el color azul del mar Caribe es un símbolo de la espiritualidad, tranquilidad, subconsciente, el poder y el éxito. El aspecto híbrido dentro de este proyecto se relaciona con la cuestión humano-animal donde el hombre aparentemente está desconectado del mundo y su entorno. La convivencia armoniosa entre el hombre y la naturaleza, ha sido una parte esencial del desarrollo humano durante milenios. Estas capas de significado personal, así como la relevancia regional contextual presentada con esta yuxtaposición, nos permiten ver una vez más el poder del arte.

Proyecto de arte en el espacio público realizado por la artista local Osaira Muyale.

Patrocinada por El Gobierno de Aruba, La Oficina de Turismo de Aruba, y El Fondo Mondriaan.